El día 2 de marzo se iniciaron las clases presenciales en nuestro país después de dos años de pandemia, sin embargo, en el Litoral Central, quedaron en evidencia una serie de problemáticas que confirman que todo ha cambiado y que la población aumentó considerablemente, este crecimiento, no va de la mano con los servicios básicos necesarios para la vida diaria. El Sistema de Selección Escolar, ha sido un verdadero caos, hay pocas matrículas para los alumnos, no podemos elegir según cercanía ni domicilio de los alumnos, centenares de estudiantes quedaron sin poder estudiar, los padres colapsados manifestando su situación en las redes sociales, pidiendo solución.
Los alumnos que tienen la suerte de poder estudiar, muchos de ellos en Casablanca, enfrentan otro tipo de dificultades. Existe desde que estas comunas nacieron, una sola empresa de buses a Valparaíso, hay actas municipales de la década del 60 en El Quisco, que ya dan fe del pésimo servicio que brindaban, 6 décadas después, el problema es el mismo y peor. Pullman Bus Lago Peñuelas, ha mantenido el monopolio durante todo este tiempo, jamás han permitido la competencia, en la década de los 90, Transval, una incipiente empresa de pequeños buses con azafatas, lo intentó, fueron sacados rápidamente de circulación, así por años, los usuarios, hemos tenido que depender de un transporte con horarios que no cubren las necesidades de los que se trasladan diariamente desde el Litoral Central hasta Valparaíso y viceversa, lo viví yo como estudiante universitaria, posteriormente trabajando y hoy como apoderada.