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miércoles, 3 de octubre de 2018

“LA POÉTICA DEL ACONTECER”. Gastón Soublette. SELECCIÓN DE PÁRRAFOS. BOLETÍN LITERARIO N° 250

Para quienes gustan de la buena literatura Boletín literario preparado por Eduardo Trucco B. (*) en el cual ofrece una selección de párrafos, invitando a compartirlos y comentar.


“LA POÉTICA DEL ACONTECER”. 

Gastón Soublette. Editorial Universitaria. 2ª edición, 2018. Chileno, profesor de Teoría e historia del arte y Filosofía Oriental, en la Facultad de Filosofía y Estética de la Universidad Católica de Chile. Tiene estudios de Derecho en la Universidad de Chile, y de Musicología y Composición musical en el Conservatorio de París. Tiene varias obras escritas y entre ellas, “El Cristo Preexistente”. 

Esta obra incluye una introducción y 37 temas muy diversos (que van desde “Del ver y del oír”, a “De la ciudad y su historia”, a “Del origen del lenguaje”, a “De la Mafia”, “Del Zen” y “Del Juicio”), tratados brevemente (no más de 13 páginas, y varios de sólo 2 páginas), con lenguaje preciso, bello y elegante, de gran profundidad, y evidencia de la amplia formación y cultura del autor.

SELECCIÓN DE PÁRRAFOS:


  1. La poética del acontecer es como la poesía que sucede; el verso natural que nadie escribe. Pág. 9.

  2. La poética del acontecer tiene que ver con eso que llaman “destino”. Líneas de movimiento, senderos de itinerancia humana, que convergen hacia un suceso único, largamente preparado en las entrañas del que lo protagoniza o lo observa.

  3. La ley de analogía. Lo semejante que se atrae con lo semejante, mediante una gravitación universal más viva y misteriosa que la de Newton. Por eso el sabio dice: “Eso que piensas, eso te sucederá”.

  4. Todo acontecer se rige por la ley de causa y efecto y por la ley de analogía. La primera aporta la explicación mecánica del hecho por el agente inmediato que lo provoca. La segunda aporta el contexto horizontal de todas las resonancias que armonizan analógicamente con el hecho, allende las fronteras del espacio y del tiempo, y dan razón de él mejor que toda explicación.

  5. El hombre nace con la aptitud para entender el mundo por analogía, pero en el correr de los años esa aptitud se atrofia en el plano consciente y se refugia en los sueños.

  6. …la observación humana tiene el ojo enfermo por el deseo de apropiación y dominio. Pág. 10.

  7. La analogía está en la mente del observador y sólo así se entiende que sea una característica de las cosas observadas. Por eso el buen manejo de la ley de analogía lo puede hacer sólo quien antes de observar el mundo, observa atentamente su propio corazón.

  8. Soy uno de esos que recuerda su infancia. El futuro y el olvido no han logrado hacer de mí un puro adulto de cuerpo presente. Pág. 11.

  9. (Sin salir por la puerta, se pueden conocer los caminos del cielo, dice Lao Tse…) pág. 12.

10. La distancia del corazón es también distancia de los sentidos. Así se percibe y se entiende la verdadera trama del juego de la vida. Pág. 15.

11. En realidad las convicciones profundas son un lujo que sólo pueden disfrutar los observadores. Pág. 16.

12. Los diluvios son decretados por el cielo para exterminar a una raza carente de virtud. Pág. 17.

13. Las dos risas, la inocente y la irreverente; más la mueca de la melancolía, son las tres máscaras del teatro de la vida. Pág. 18.

14. (Refiriéndose la 4ª Sinfonía de Gustav Mahler) Una transfiguración poética de la existencia. Pedir a la naturaleza que entregue el secreto de su belleza a fin de trabajarlo con manos humanas. Pág. 21.

15. Lo que llamamos destino no está sometido a caprichos aleatorios. Se viven determinadas experiencias por una predisposición interior que las provoca desde un centro de determinación situado más allá de nuestras ideas e ilusiones. Pág. 23.

16. La presencia es la suma de la imagen corporal y el aura. Pág. 25.

17. El aura del paisaje se acrecienta según la energía que la tierra irradia en diferentes regiones o polos de tensión espiritual.

18. La visión es una dimensión de la existencia, entre todas, la más importante. Pág. 27.

19. Toda voz, todo sonido, tiene un trasfondo de silencio. Pág. 28.

20. Hablo del pintor que mira y ve lo que debe verse y no lo que se cree ver por la geometría del ojo. Hablo del pintor que crea su propio paisaje. Pág. 34.

21. La ignorancia es lo natural. La secreta dignidad de la incultura. Pág. 37.

22. Una buena respuesta sólo podría darse a una pregunta debidamente formulada. Pág. 41.

23. Llegada la noche no seguimos nuestra marcha; acampamos. Pág. 45.

24. Al fin el miedo termina desvaneciéndose en el amor. Pág. 48.

25. A todos los hombres que crea el cielo, da la luz necesaria para conducirse en la vida. Pág. 50.

26. La esencia de la música no es la melodía ni la armonía ni la forma sino la contemplación del sonido. Pág. 51.

27. (Refiriéndose al pintor paleolítico) Su obra no es una obra; es el rastro que en la roca deja el pensamiento de la tribu. Pág. 54.

28. La memoria de las profundidades entonces se refugió en la música.

29. Cuando el discípulo aprende a caminar alternadamente hacia el ser y el no ser, le es revelada la esencia de sí mismo y de todo… Pág. 59.

30. El silencio en sociedad es insoportable. Obliga a estar presente con la sola consistencia de nuestro cuerpo. El silencio en sociedad es semejante a la desnudez. Pág. 63.

31. El silencio es parte del lenguaje y de la música, por eso de que “hablar poco es lo natural” (Lao Tse). Pág. 64.

32. Cuando el aire de vida cede su preeminencia a las otras dos instancias, el discurso y la economía se magnifican. Es lo que hace posible la falsedad y el hambre. Pág. 68.

33. (Refiriéndose a un hombre que ejecutó el tema del segundo movimiento de la 8ª sinfonía de Mahler, en una quena, en un lugar desértico) Lo que sí puede asegurar es que lo hizo en un momento de especial lucidez y júbilo interior. Pág. 70.

34. Las comidas, en familia o en grupos de amigos, son celebraciones. Pág. 74.

35. Los hombres que dejaron de correr dejaron también de danzar y de agradecer. El azar es ahora el único misterio que acepta y fascina a quienes han excluido todo misterio de su vida.

36. Somos los exiliados del misterio y de la poesía. Pág. 76.

37. Hay mujeres que se sorprenden del sentimiento que en ellas se despierta después de dar a luz por primera vez. Hay una inteligencia silvestre en ese amor. Pág. 77.

38. Frente a la panorámica de profusa construcción antigua en el Cerro Toro, aparece la siguiente leyenda: “No puede uno decir si es sonido o es silencio el rumor evanescente de quebradas que sube por el aura del crepúsculo”. Pág. 78.

39. La sabiduría que le dio la experiencia de vivir está presente aún en sus palabras, pero se expresa de un modo parco e inseguro. Pág. 80.

40. Hay un camino del cielo y un camino del hombre. Abrir el camino del cielo es dejar entrar la luz y la vida. Abrir el camino del hombre (y no el del cielo) es dejar entrar al bandido (Se Ma Tsien). Pág. 86.

41. El ejército de terracota es magia sepulcral. El último refinamiento de la arcilla modelada desde los tiempos de la caverna paleolítica. Pág. 87.

42. Igual cosa ocurre con cierto tipo de chino que no ha abandonado el imperativo confuciano de la lucidez en la lectura del acontecer. Pág. 88.

43. Toda gran mutación surge del vacío como un imperceptible desplazamiento o balbuceo. Pág. 91.

44. En el libro de las Mutaciones se lee lo siguiente: “El signo FU, la Verdad Interior es la representación gráfica de la garra del pájaro sobre las hebras de su nidal”. Sugiere la idea de incubación. Pág. 92.

45. La mafia tiene un santo patrono. Como el tío de la familia del que nadie habla, ese sujeto nunca nombrado, es el magno incógnito de la mafia. Pág. 96.

46. Originariamente el camino de la mano izquierda abolió las reglas caballerescas del arte bélico europeo; de ahí surgieron los métodos de dañar y aniquilar al adversario por cualquier medio sin problemas de conciencia. Pág. 100.

47. La primera belleza que causó la emoción del hombre fue el fuego. Al fulgor de la primera llama el homo sapiens aprendió lo que es la risa y las lágrimas, las que brotan del júbilo, no del dolor. Pág. 108.

48. …Tomás de Aquino confesó en un acto de humildad: He comprendido cosas que me han hecho mirar mi obra escrita con desconfianza. Pág. 111.

49. Estar solo con las palabras es una situación límite del pensador a la que pocos tienen el coraje y la paciencia de llegar por temor a tener que reprocharse la ingenuidad de haberlas manipulado con ligereza. Pág. 112.

50. Religión de la mente; desde el aseo matinal hasta el sueño, desde la evacuación de los intestinos hasta la meditación y la iluminación súbita, todo es Zen en el Zen. La perfecta cultura personal, aquella que pone fin al dolor, el cautiverio de las obras y la acumulación de los males. Pág. 115.

51. La visita termina con una reverencia, y en ese protocolo mudo y sencillo parece resonar el eco de las palabras no dichas: “hemos compartido un buen silencio”. pág. 116.

52. ¿Quién o qué es el andariego?
      Es uno que se aleja. La separación es la suerte del andariego. El decir adiós es el rigor de su ley. Esto es, la separación como destino, pues hay hombres hechos para la marcha, para el cambio permanente. Pág. 117.

53. (La vida como aventura cotidiana al azar de los vientos es inconcebible para quien no tiene ese destino). Pág. 118.

54. Pero ellos viven como si estuviesen al resguardo de toda catástrofe. La clave de este privilegio es su sosiego interior y los lugares del territorio en que habitan. Ambas cosas los protegen de toda vanidad. Pág. 123.

55. Los que han buscado esas soledades para situar su morada logran establecer un buen equilibrio entre el deshabitado espacio de su experiencia y el diálogo con otros. Es la medida de soledad que exige la armonía de la vida humana con el espíritu de la tierra… Para acercarse a ellos hay que amar la soledad, esa que en nada se parece a la de quienes sufren de soledad. Pág. 124.

56. Porque la soledad sólo ejerce su poder sobre el que desconoce el diálogo consigo mismo. Pág. 125.

57. Se nace en un país sin espíritu, desarticulado moral y estéticamente. Pág. 128.

58. …los esbirros del nuevo ordenamiento se exceden dando rienda suelta a su crueldad y bajeza… Pág. 130.

59. En eso se ve también la mano de un asesor que aconsejó efectuar un corte en la vinculación psíquica que los mapuches tienen con la mística de la tierra., pág. 134.

60. Una filosofía que Gastón no podía menos que hacer suya. Mediante ella logró quebrar en su mente el cerco de la lógica agobiante del mundo moderno. Pág. 147.

61. (Refiriéndose a una fotografía) El claroscuro embellece sus facciones y resalta la expresión de bondad y sencillez que hay en su rostro. Pág. 148.

62. …lo cual Lao Tse expresó en el epigrama XLII de su libro del Tao en los siguientes términos: “todas las cosas tienen una parte de luz y otra de oscuridad”. Pág. 152.

63. En lo personal la reacción debía ser humana y poética a la vez, como un ir deliberadamente al encuentro del peligro para palparlo en su misma plasticidad. Pág. 156.

64. El amor es una coraza protectora… Mal se dice “coraza”. Es una delgada malla que protege nuestra evidente fragilidad. Pág. 157.

65. (Capítulo “Del asalto”) “¿Qué tenemos de común tú y yo?”. Hubo un silencio lo suficientemente extenso como para que el interrogado captara que estaba siendo sometido a una prueba. Sólo atinó a responder “debe ser la protesta, creo yo”. Los lanzas se miraron entre ellos y aprobaron con un movimiento de cabeza; luego le pasaron la garrafa en que bebían y lo invitaron a beber con ellos.
    …Richard dirá después que al conocer a su víctima supo de la vida algo más que lo que ya sabía. Y la víctima responderá que al conocer a su asaltante supo de sí mismo y de su pueblo más de lo que hasta entonces creía saber. Pág. 159.

66. El estilo es la proyección de la persona y está en la persona. Todo el que es persona tiene estilo. Pero no todas las personas son realmente tales. Pág. 160.

67. No es que el mundo se vaya a acabar; el mundo ya se acabó. Y ese tan temido acabo de mundo ha sido, para decirlo con todas sus letras, más un hecho banal que apocalíptico. Pág. 164.

68. La situación actual en que se halla la humanidad se puede definir así:  Todos saben que el mundo ya se acabó, pero la certeza de su fin es algo que nadie puede soportar, por eso se la desecha mediante la mitología del consumo.   

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(*) Eduardo Trucco Burrows, es abogado de la U. de Concepción. Reside en Algarrobo, en el condominio “Campomar” (camino a Tunquén). Ha estado ya casi dos años interviniendo por la defensa y protección de los ecosistemas de la playa de Tunquén, contra la invasión de inmobiliarias y demás personas que no tienen escrúpulo alguno en destruir toda la playa, el humedal y el santuario de la naturaleza. Lo que se presenta es un trabajo sencillo: leer obras escritas en español, subrayar lo que nos parece interesante, bello, atractivo, divertido o sorprendente; enseguida, haciendo una cuidadosa selección de todos los párrafos que se ha subrayado, se traspasan las citas – generalmente sin comentarios – al boletín.

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1 comentario:

  1. Leonor Muñoz Blanco3 de octubre de 2018, 22:55

    Extraordinario! Gracias a AD por acercarnos a la cultura.

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