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miércoles, 3 de agosto de 2016

SECCIÓN LITERARIA – “LAS TÁCTICAS DE CRONOS”. Étienne Klein.

Para  quienes  gustan  de  la  buena  literatura

RESUMEN DEL LIBRO: ¿Se pueden vender más de 20.000 ejemplares de un ensayo? Éste es el caso del físico Étienne Klein, pues Las tácticas de Cronos se ha convertido en un éxito en Francia. El tiempo es algo imposible de encontrar, pero también algo acerca de cuya existencia nadie alberga la más mínima duda. Algo de lo que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto nunca. Vemos, oímos, tocamos y saboreamos en el tiempo, pero nunca el tiempo en sí. Es necesario llegar a distinguirlo de los efectos más visibles a que da lugar, como la duración, la memoria, el movimiento o el devenir. Porque los relojes no miden necesariamente el tiempo. Porque el tiempo siempre permanece, aunque digamos que fluye. En nuestros días, es la física la que nos ofrece la más audaz y desconcertante visión de qué es el tiempo. Desde Galileo hasta Einstein, la física nunca ha cejado en su intento de profundizar en esta cuestión, hasta el punto de abrir perspectivas que realmente dan vértigo. ¿Existía el tiempo antes que el Universo? ¿Es posible invertir el curso del tiempo? ¿Interrumpirlo en un momento dado y seguir con él más tarde? ¿Es posible la existencia de varios tiempos a la vez?

Boletín literario preparado por Eduardo Trucco B., en cual comenta obras literarias de actualidad. Al igual que las demás publicaciones, el lector tiene la oportunidad de compartir sus opiniones usando nuestro espacio de “Comentarios”, ubicado al pie de cada publicación.  Eduardo Trucco Burrows, es abogado de la U. de Concepción. Reside en Algarrobo, en el condominio “Campomar” (camino a Tunquén).Ha estado ya casi dos años interviniendo por la defensa y protección de los ecosistemas de la playa de Tunquén, contra la invasión de inmobiliarias y demás personas que no tienen escrúpulo alguno en destruir toda la playa, el humedal y el santuario de la naturaleza. Lo que se presenta es un trabajo sencillo: leer obras escritas en español, subrayar lo que nos parece interesante, bello, atractivo, divertido o sorprendente; enseguida, haciendo una cuidadosa selección de todos los párrafos que se ha subrayado, se traspasan las citas – generalmente sin comentarios – al boletín.

BOLETÍN N° 222: Selección de párrafos.
“LAS TÁCTICAS DE CRONOS”. Étienne Klein. Biblioteca de Ensayos Siruela, 2005. Físico francés y Doctor en Filosofía de la ciencia. (En la presentación de la obra se señala: “Vemos, oímos, tocamos y saboreamos en el tiempo, pero nunca el tiempo en sí…Porque el tiempo siempre permanece, aunque digamos que fluye… ¿Existía el tiempo antes que el Universo? ¿Es posible invertir el curso del tiempo? ¿Es posible la existencia de varios tiempos a la vez?”. Es un ensayo a ratos difícil; y no resulta fácil o sencillo escoger las mejores citas; pero hay material muy interesante.)
    1. (Dedicatoria) Para Paul y Jules, de cuyas risas juveniles brotan flores en las riberas del tiempo. Pág.13.

  2. …algunos descubrimientos científicos revisten tal alcance que son capaces de arrumbar los esquemas de cualquier sistema filosófico dominante. Pág. 16.

  3. En definitiva el tiempo físico ha perdido algo de su pureza original, y mucho en cuanto a su independencia, al verse ligado al espacio, asociado a la energía y anclado en la materia, de manera indisoluble. Pág. 17.

  4. (Refiriéndose al tiempo) ¿Forma parte del mundo o, más bien, lo contiene? ¿En qué consiste ese tiempo, del que decimos que pasa, pero que siempre está ahí; ese tiempo que no cambia, pero que hace que todo cambie? Pág. 18.

  5. Más bien habrá que decir que el tiempo es lo único que hace posible la duración, puesto que da lugar a que se revele la continuidad en el conjunto de todos los instantes. Pág. 22.

  6. Porque por más que el tiempo subyazga a todas las cosas, no se deja ver, en realidad, en ninguna de ellas, y permanece oculto bajo las apariencias que adopta. En eso consiste su gran originalidad: invisible, incluso para los rayos X, nunca se aviene a presentarse como un objeto empírico. Pág. 24.

  7. (Cita) “Lo que hay que decir es aquello de lo que no se puede hablar.” Valère Novarina. Pág. 27.

  8. … la esencia del tiempo permanece oculta en la penumbra del lenguaje. Pág. 29.

  9.  …pues es toda la realidad la que “pasa”, no el tiempo en sí, que nunca dejar de estar ahí. Pág. 31.

10. Se supone que, si no se produce ningún cambio, no hay presencia del tiempo, como si sólo el devenir, y no la duración, precisara del tiempo. Pág. 39.

11. La física distingue entre tiempo y devenir, entre el curso del tiempo y la flecha del tiempo. Pág. 41.

12. Schrödinger, físico ilustre y gran amante de las mujeres, afirmaba que un beso sincero basta para detener el tiempo: “Amad a una mujer de todo corazón – dejó escrito -, y besadla en la boca: en ese momento, el tiempo se detendrá, y el espacio dejará de existir.”. Pág. 43.

13. El tiempo es consustancial al mundo: nada puede suceder ni permanecer fuera de él. Pág. 45.

14. Hace veinticinco siglos Parménides sostenía que el tiempo era algo inexplicable. Pág. 47.

15. En cada uno de los puntos del espacio-tiempo, el Universo conserva la memoria de lo que ha sido, así como la posibilidad de retornar al escenario de sus primeros instantes. Pág. 49.

16. (Cita) “El aburrimiento de la ostra produce perlas.” (José Bergamín) Pág. 53.

17. Uno se aburre, pues, cuando se ve condenado a soportar un tiempo de espera, cuya duración no podemos acortar. Pero también sobreviene el tedio, y con mucha frecuencia, cuando ya no se espera nada. Pág. 53.

18. En primer lugar, el tedio sirve para airear la relación que mantenemos con el tiempo: no pasa nada; sólo el tiempo. Pág. 54.

19. (Cita) “En el pasado, había mucho más porvenir que ahora.” (Le Chat) Pág. 59.

20.  …porque no hay nada que pruebe que el tiempo tenga algo en común con los procesos a los que da lugar. Pág. 69.

21.  Así depurado, el principio de causalidad estipula, simplemente, que el tiempo carece de caprichos y que transcurre en un sentido perfectamente determinado… Pág. 74.

22. (Curiosa cita) “Se puede ser imbécil, pero no hasta el extremo de viajar por placer.” (Samuel Beckett). Pág. 81.

23. Lo cual tiene dos consecuencias importantes. La primera de ellas es de índole filosófica: nuestra libertad, en caso de que exista, no es tan sutil como la gracia, pues estamos irremisiblemente encadenados al presente. La segunda tiene que ver con la traslación: todo trayecto realizado en el espacio es, necesariamente, cronófago, es decir, nada puede desplazarse en nada de tiempo. Pág.87.

24. (Cita) “Las más hermosas flores han perdido su aroma.” (Gérard de Nerval). Pág. 89.

25. (Cita) “El porvenir es inevitable, preciso, pero puede no acontecer. Dios acecha en los intervalos.” (Jorge Luis Borges) pág. 95.

26. Precisemos con toda claridad: no se excluye la posibilidad de que tanto el curso del tiempo como la flecha del tiempo procedan, en definitiva, de una única e idéntica realidad más profunda, y que ambos sean productos derivados de fenómenos subyacentes que quizás una “nueva física” sea capaz de explicar. Pág. 100.

27. Los físicos conceden una enorme importancia a la noción de simetría. Pág. 107.

28. Después de todo, es muy posible que determinadas ecuaciones sean más inteligentes que nosotros, o que aún no nos resulten inteligibles, porque pongan el dedo en la llaga, mientras que nosotros permanecemos anclados en nuestros prejuicios, o porque planteen situaciones en las que aún no somos capaces de pensar. Pág. 124.

29. (Cita) “Era un hombre fiel. El problema es que tenía demasiadas mujeres.” (Hélène Weigel, esposa de Bertolt Brecht). Pág. 125.

30. Porque, para avanzar, la ciencia necesita de algo real, de algo que ‘esté ahí’, de algo de lo que no forman parte, precisamente, los orígenes. Los orígenes de algo son la emergencia de alguna cosa en ausencia de esa misma cosa. Se trata, pues, de un punto de encuentro entre el ser y la nada, cuando todavía no hay nada y algo llega a ser. Pág. 131.

31. ¿Cuál es el verdadero origen del tiempo cosmológico? ¿Cómo se puso en marcha? Pág. 133.

32. Un buen día de 1922, en respuesta a una pregunta de Bergson, Einstein afirmó: ‘no hay un tiempo de los filósofos; hay un tiempo psicológico, diferente del tiempo de los físicos. Pág. 137.

33. (Refiriéndose al tiempo psicológico) Para captarlo, lo mejor no es recurrir a la experiencia del tedio, sino a esa otra que recomendaba Valéry: ‘Esperad a tener hambre. Privaos de comer y veréis lo que es el tiempo.’ Pág. 137.

34. Lo sabemos desde Freud: la conciencia no es la dueña de la casa. Pág. 147.

35. Todo sucede como si el inconsciente no reconociese ni el curso del tiempo ni la causalidad a él asociada. Pág. 149.

36. De ahí, y muy especialmente, la celebración del amor inmortal como barricada contra el tiempo destructor: ‘lo que haya amado, lo haya retenido o no, lo amaré siempre’ dice André Breton. Pág. 152.

37.  Porque ‘es propio de la naturaleza de la Razón - como cabalmente explicaba Spinoza – percibir las cosas bajo una cierta especie de eternidad’. Es como si lo inteligible y lo eterno debieran ir siempre de la mano. Pág. 155.

38. Dicha cuestión se plantea porque el tiempo parece ser, a la vez, aquello que hace que las cosas duren, y aquello que hace que nada perdure para siempre. Pág. 156.

39. En los sistemas vivos, por el contrario, parece que, con el paso del tiempo, los intercambios con el exterior se vuelven menos eficaces, la renovación de las células va más despacio, como si se produjera un cierto deterioro de los mecanismos que lo hacen posible. Pág. 158.

40. (Nota 38) En los Principia, Newton definirá con claridad el tiempo de la física: “El tiempo absoluto, real y matemático, sin relación con nada externo, fluye de manera uniforme y lo llamamos duración”. Pág. 167.

41. (Nota 64) Como ya señalase Bertrand Russell, ocurría con el concepto de causa lo mismo que con la monarquía británica, a saber, que se la había mantenido vigente por suponer, erróneamente, que no es causa de ningún perjuicio. Pág. 169.

42. (Nota 79) Esta rigidez del pasado ha resultado indiscutida desde siempre. Tan inconcebible resulta dicho poder que hasta los más atrevidos teólogos pusieron límites a la omnipotencia divina, al no reconocer a Dios el exorbitante poder de borrar o modificar el pasado a su gusto, de volver a escribir la historia de otra manera, de hacer tabla rasa del mundo. Ni siquiera Dios, reconocía Descartes, por ejemplo, en su faceta más ‘todopoderosa’ puede hacer que lo que fue no haya sido. Luego, todo acontecimiento pasado es verdadero para siempre. Pág. 170.

43. (Nota 162) “Para no sentir el horrible peso del Tiempo que os destroza los hombros y os inclina hacia la tierra, debéis embriagaros sin tregua. Pero, ¿con qué? Con vino, con poesía o con virtud, como gustéis. Pero, ¡no dejéis de embriagaros!” (Charles Baudelaire). Pág. 180.

 1-8-2016/ET

2 comentarios:

  1. Gracias don Eduardo. Estaba echando de menos sus comentarios literarios.

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  2. Esta vez, es un libro denso. Me gustan más aquellos propios de la vida real, cotidiana, que nos muestra diferentes formas de ver la vida bajo una perspectiva en que nos sentimos ser parte de los protagonistas del libro.

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